Elegir un nuevo software CAD 3D en España puede convertirse en un quebradero de cabeza. Entre licencias con precios difíciles de justificar, curvas de aprendizaje que se comen semanas y el riesgo de que el programa convierta cualquier equipo medio en un lastre, es normal dudar. Además, una mala elección no solo afecta al presupuesto: puede bloquear la productividad del equipo de ingeniería y complicar todo el flujo de diseño.
Por eso hemos preparado esta guía comparativa con algunas de las herramientas CAD 3D más relevantes de 2026. Dejamos a un lado los argumentos comerciales y nos centramos en lo que importa en el trabajo real: costes, facilidad de adopción, rendimiento y enfoque industrial, para ayudarte a encontrar el equilibrio entre potencia técnica y rentabilidad.
¿Qué es un software CAD 3D?
Un software CAD 3D es una herramienta de diseño asistido por ordenador que permite a ingenieros, diseñadores y, en determinados casos, arquitectos, crear modelos tridimensionales precisos de productos, piezas y conjuntos. A diferencia del CAD 2D, que describe geometría plana mediante líneas y contornos, el CAD 3D trabaja con volumen y define objetos con profundidad, anchura y altura, de forma mucho más cercana a cómo se fabrican y se montan en el mundo real.
Estos programas convierten una idea en un modelo digital detallado que puedes rotar, seccionar y analizar desde cualquier punto de vista. En el día a día sirven para comprobar ajustes entre componentes, validar interferencias, simular movimientos mecánicos, calcular propiedades como masa o centro de gravedad y, a partir del propio modelo, generar documentación técnica para fabricación, como planos, listados y despieces.
El papel del CAD 3D en la ingeniería, la fabricación y la arquitectura actuales
En el entorno industrial de hoy, el CAD 3D ya no es “solo modelado”. Se ha convertido en una pieza central para competir: acelera el desarrollo, reduce riesgos y conecta diseño, validación y producción con mucha más coherencia que el plano 2D por sí solo. Su aportación real es que convierte el diseño en un modelo verificable, reutilizable y listo para alimentar procesos posteriores.
En ingeniería, el CAD 3D recorta el ciclo de desarrollo porque permite iterar rápido y validar antes de fabricar. Los equipos pueden ajustar geometrías, probar alternativas y apoyar decisiones con simulación, ya sea con análisis estructural tipo FEA o con estudios funcionales que anticipan comportamientos bajo carga, temperatura o vibración. El resultado es menos prototipos físicos, menos errores que aparecen tarde y, en general, un lanzamiento más ágil.
En fabricación, la integración CAD–CAM es clave. Un buen modelo 3D se traduce en trayectorias y operaciones para CNC, impresión 3D o células robotizadas con menos interpretación manual y más trazabilidad. Además, las comprobaciones de ensamblaje ayudan a detectar interferencias y problemas de montaje antes de llegar a producción, cuando arreglarlo es caro. En arquitectura, el 3D mejora la comunicación y la coordinación: facilita visualizar espacios y opciones, y cuando el flujo evoluciona hacia BIM, el modelo deja de ser solo geometría y pasa a incorporar información útil para mediciones, planificación, materiales y coordinación entre disciplinas.
Por último, el CAD 3D también empuja la digitalización a un nivel más operativo con gemelos digitales. Hablamos de réplicas virtuales que se vinculan con el activo físico para seguimiento, mantenimiento predictivo y optimización continua, especialmente en maquinaria, líneas de producción e instalaciones complejas.
Criterios para elegir un software CAD 3D
Elegir un CAD 3D no es una compra “de herramienta”, es una decisión de método. Afecta a la productividad del equipo, a la calidad de lo que se entrega y al coste total a medio plazo. No existe una opción universal, así que la clave es evaluar con cabeza tres bloques: encaje con tu industria, modelo económico y facilidad real de adopción.
Enfoque industrial
Cada sector prioriza capacidades distintas y conviene ser concreto. Un CAD orientado a arquitectura no tiene por qué rendir en mecánica de precisión, y uno pensado para ingeniería de producto puede quedarse corto en flujos BIM.
En automoción y aeroespacial suele ser determinante el modelado avanzado de superficies, la gestión de ensamblajes muy grandes y la integración con análisis. Aquí pesan la trazabilidad, el control de revisiones y la capacidad de trabajar con miles de componentes sin degradar rendimiento. En diseño mecánico y fabricación manda el modelado paramétrico, bibliotecas de componentes estándar y una conexión sólida con CAM para programar máquinas, además de una generación ágil de planos y listas de materiales. En arquitectura y construcción se prioriza visualización, compatibilidad BIM, coordinación entre disciplinas y automatización de vistas y documentación. En diseño industrial y producto de consumo tienen más valor el modelado de forma libre, el render y la rapidez para explorar variantes. Y en entornos eléctricos y electromecánicos se buscan funciones específicas como enrutado, integración con PCB y gestión de conjuntos que mezclan mecánica y cableado.
Coste y modelo de licenciamiento
El precio no es solo la cifra de la licencia, es el modelo de dependencia que compras. En España es habitual combinar licencias según el tipo de usuario y el pico de trabajo, por eso conviene mirar más allá del coste mensual.
Las licencias perpetuas dan derecho de uso indefinido de una versión, con una inversión inicial alta, y normalmente requieren mantenimiento anual para soporte y actualizaciones. Las suscripciones reparten el coste y facilitan empezar rápido y escalar licencias por proyecto, pero te atan a un pago continuo y el acumulado puede ser considerable. Existen opciones gratuitas o freemium para formación, estudiantes o perfiles con necesidades básicas, útiles para probar sin compromiso. En equipos, también importa si necesitas licencias por puesto o licencias flotantes compartidas, que suelen optimizar el uso pero requieren infraestructura y gestión. Y no olvides el coste “invisible”: estaciones de trabajo, formación, módulos adicionales y tiempo de migración desde el sistema anterior.
Curva de aprendizaje y soporte
La adopción suele ser el punto que decide si el cambio funciona o se convierte en un lastre. Un CAD 3D es complejo por naturaleza, pero hay diferencias reales en usabilidad, coherencia de flujos y calidad del ecosistema.
Valora si la interfaz y los procesos encajan con cómo diseña tu equipo, porque eso reduce fricción y errores. Revisa la documentación oficial y la disponibilidad de tutoriales y guías bien estructuradas, no solo vídeos sueltos. Si hay formación formal y certificaciones, pueden acelerar la puesta en marcha en equipos grandes. La comunidad también importa, especialmente si necesitas recursos en español, bibliotecas de componentes y soluciones a problemas reales. Y, por último, el soporte técnico: canales, horarios, idioma y tiempos de respuesta. En fases iniciales, un soporte lento puede bloquear entregas. Como regla práctica, cuanto más se parezca el nuevo software a lo que ya domina el equipo en conceptos y lógica de modelado, más suave será la transición.
Mejores programas CAD 3D en 2026
En 2026, el panorama del CAD 3D es amplio y muy especializado. La diferencia real entre herramientas no está en “si modelan en 3D”, sino en cómo encajan con tu flujo de trabajo: tipo de producto, complejidad de ensamblajes, necesidad de superficies avanzadas, integración con CAM y facilidad para intercambiar archivos con clientes y proveedores. A continuación empezamos por una de las opciones más orientadas a industria cuando buscas unir diseño y fabricación.
ZW3D

ZW3D es una solución integrada de CAD/CAM que combina modelado 3D con herramientas de fabricación en una misma plataforma, con un enfoque claro a taller e ingeniería de producto. Su punto fuerte es un kernel de modelado híbrido que permite trabajar con sólidos, superficies y mallas en el mismo entorno, algo especialmente útil cuando alternas entre geometría paramétrica precisa y necesidades de forma más libre. Además, incluye modelado directo para hacer cambios rápidos sin depender tanto del árbol de operaciones, lo que suele acelerar iteraciones en fases de ajuste.
En fabricación, la integración CAM es uno de los argumentos prácticos. Al programar directamente sobre el modelo, reduces exportaciones y conversiones, y mantienes continuidad entre diseño y mecanizado. El paquete CAM cubre operaciones habituales en CNC, incluyendo fresado multieje, torneado y procesos como EDM por hilo, lo que encaja bien en entornos donde el mismo equipo diseña y prepara fabricación o donde el taller necesita un flujo más controlado.
Otro punto relevante es la interoperabilidad. ZW3D trabaja bien en escenarios mixtos gracias a importación y exportación de formatos estándar como STEP e IGES, y compatibilidad con kernels y formatos habituales en la industria (por ejemplo Parasolid o ACIS), lo que facilita colaborar cuando cada parte usa un CAD distinto. Suele encajar especialmente en pymes industriales, talleres de mecanizado, empresas de moldes y troqueles y equipos que quieren concentrar CAD y CAM en una única herramienta sin convertir cada proyecto en un rompecabezas de licencias y programas.
SOLIDWORKS

SOLIDWORKS, de Dassault Systèmes, es uno de los CAD 3D más implantados en diseño mecánico desde su lanzamiento en 1995 y se ha consolidado como referencia en modelado paramétrico basado en operaciones. En la práctica, su fortaleza está en capturar la intención de diseño mediante relaciones y cotas, de forma que los cambios se propaguen con coherencia en piezas, ensamblajes y planos, algo clave cuando el proyecto evoluciona y hay iteración constante.
En cuanto a capacidades, ofrece herramientas específicas para chapa, estructuras soldadas, rutas de tubería/cableado y entornos habituales de utillaje, molde y plástico, además de un manejo sólido de ensamblajes grandes con funciones de comprobación como detección de interferencias y validación previa al montaje. A esto se suma un ecosistema amplio de módulos y productos alrededor del diseño, con opciones de simulación, gestión de datos (PDM), render y utilidades orientadas a industrialización y documentación. También dispone de soluciones específicas para diseño eléctrico en combinación con el 3D, lo que resulta útil en equipos que trabajan con conjuntos electromecánicos.
Donde más se nota su madurez es en el mercado: hay una base de usuarios enorme, mucha formación disponible y un marco de certificaciones reconocido (por ejemplo CSWA y CSWP), lo que facilita encontrar perfiles con experiencia y acelerar la incorporación de nuevos usuarios. Suele encajar especialmente bien en empresas de fabricación y desarrollo de producto, maquinaria, bienes de consumo, equipos industriales y entornos donde se valora un ecosistema consolidado y una implantación amplia en proveedores y clientes.
Autodesk Inventor

Autodesk Inventor es la propuesta de Autodesk para quienes necesitan un CAD 3D paramétrico “de ingeniería” y, a la vez, quieren encajar sin fricción en el ecosistema Autodesk. En entornos donde AutoCAD sigue siendo base documental y hay procesos ya montados alrededor de herramientas Autodesk, Inventor suele tener sentido porque mantiene continuidad de datos y de flujo, desde el 2D heredado hasta el 3D de producción.
A nivel técnico, combina modelado paramétrico con opciones de modelado directo para resolver cambios rápidos sin romper el diseño cuando toca iterar. Incluye utilidades muy orientadas a industria, como generadores de estructuras (Frame Generator), herramientas para cableado y arneses (Cable & Harness) y una salida sólida a planos de fabricación. Un punto diferencial es iLogic, un sistema de automatización por reglas que permite crear productos configurables y familias de variantes con parámetros, supresiones y selecciones automáticas, algo especialmente valioso en catálogos y maquinaria con muchas versiones.
En interoperabilidad, Inventor se apoya en su relación con AutoCAD para reutilizar trabajo 2D y conectarlo con el 3D, evitando rehacer desde cero lo que ya está documentado. Además, puede complementarse con flujos más ligeros en Fusion para fases conceptuales o colaboración, según cómo trabaje el equipo. En empresas que ya usan Autodesk Vault, la gestión de versiones y cambios de ingeniería queda integrada, lo que ayuda cuando hay varios diseñadores, revisiones y trazabilidad real de proyecto.
Suele encajar especialmente bien en departamentos de ingeniería de empresas industriales medianas y grandes, OEMs, maquinaria y equipos, sobre todo cuando ya existe inversión en infraestructura Autodesk y se busca estandarizar un entorno único desde diseño hasta industrialización.
Siemens NX

Siemens NX, conocido históricamente como Unigraphics, es una plataforma CAD/CAM/CAE de nivel corporativo orientada a ingeniería avanzada. Es uno de esos sistemas que se eligen cuando el producto y el proceso exigen máximo control, trazabilidad y capacidad técnica, no solo “modelar en 3D”. Por eso es habitual en sectores donde el margen de error es mínimo y la complejidad manda.
En modelado, NX destaca especialmente en superficies de alta calidad, lo que encaja en automoción y aeroespacial cuando la estética, el ajuste y la aerodinámica importan. Su enfoque de modelado síncrono combina la rapidez del modelado directo con el control del paramétrico, permitiendo modificaciones ágiles sin perder el rigor del diseño. Además, incorpora herramientas de diseño generativo para explorar alternativas optimizadas en función de cargas, restricciones de fabricación y objetivos de rendimiento, útil cuando se busca aligerar piezas o mejorar eficiencia sin comprometer resistencia.
En validación, la integración con NX Nastran aporta un nivel de simulación industrial para análisis estructural, térmico y multifísico, permitiendo detectar problemas antes de gastar en prototipos físicos. Y cuando hablamos de ensamblajes masivos, NX está pensado para gestionar complejidad: maneja conjuntos enormes con herramientas de visualización y gestión de datos orientadas a equipos grandes. En entornos empresariales suele ir de la mano de Teamcenter PLM, que aporta control de versiones, cambios de ingeniería y ciclo de vida del producto con trazabilidad completa.
NX suele ser una elección lógica en grandes organizaciones de automoción, aeroespacial, defensa y maquinaria pesada, y en cualquier empresa que diseñe productos muy complejos con requisitos estrictos de calidad, cumplimiento y rendimiento. Es una inversión seria, pero también una plataforma preparada para estrategias de digitalización completas, conectando diseño, simulación, fabricación y gestión del ciclo de vida en un entorno coherente.
Solid Edge

Solid Edge, también dentro del portfolio de Siemens, suele presentarse como una alternativa más accesible que NX, pensada para quienes buscan un CAD 3D profesional sin entrar en la complejidad y el coste de una suite de máximo nivel. La idea es clara: mantener capacidades de ingeniería serias, con una experiencia de uso más directa y un despliegue más razonable para pymes y departamentos medianos.
Su rasgo más distintivo es el modelado síncrono, con el que puedes editar geometría de forma directa empujando y ajustando caras sin depender tanto del orden del árbol de operaciones. Esto es especialmente útil cuando trabajas con modelos importados de otros sistemas, donde el historial no existe o no es fiable. Solid Edge permite hacer cambios rápidos manteniendo relaciones geométricas relevantes, lo que suele traducirse en menos tiempo “peleándote” con el modelo y más tiempo avanzando.
A nivel de funciones, incorpora herramientas orientadas a ensamblajes y productos configurables, con gestión de familias y variantes para catálogos o gamas modulares. En entornos electromecánicos, su integración con Solid Edge Electrical facilita coordinar mecánica y eléctrico con documentación alineada. También ofrece opciones de fabricación, con capacidades CAM para operaciones comunes y utilidades pensadas para flujos de impresión 3D, desde la preparación del modelo hasta ajustes básicos para fabricación aditiva.
En conjunto, suele encajar bien en pymes industriales y equipos que necesitan flexibilidad para editar archivos que llegan de múltiples fuentes, o que desarrollan productos modulares con variantes. También es una opción coherente si quieres una herramienta escalable con ruta hacia entornos Siemens más amplios, por ejemplo integrándose con Teamcenter cuando crece la necesidad de control de datos y procesos.
Autodesk Fusion

Autodesk Fusion es la apuesta de Autodesk por un entorno de diseño moderno y conectado: una plataforma CAD/CAM/CAE con fuerte componente en la nube que reúne diseño de producto, ingeniería, electrónica y fabricación en un flujo más unificado y colaborativo. Su planteamiento encaja especialmente cuando necesitas trabajar desde distintos equipos, compartir avances con rapidez y mantener el control de versiones sin convertir la gestión de archivos en un problema.
Uno de sus rasgos diferenciales es el enfoque “proyecto primero”. El trabajo se organiza con historial y versiones, lo que facilita volver atrás, comparar estados y colaborar con otros perfiles sin depender tanto de intercambios manuales de archivos. A nivel de capacidades, Fusion combina modelado paramétrico con herramientas de forma libre, integra opciones de simulación, render y animación, y suma CAM para operaciones habituales como fresado, torneado o corte, además de módulos orientados a electrónica y PCB. Esa consolidación es útil cuando buscas cubrir varias fases sin saltar constantemente entre programas.
Por modelo de acceso, Fusion suele ser atractivo para perfiles que quieren entrar en CAD 3D profesional con una inversión inicial más contenida, y para equipos pequeños que valoran la flexibilidad de una suscripción. Suele encajar bien en startups, autónomos, departamentos ágiles de producto y equipos distribuidos que necesitan colaborar sin fricción, especialmente cuando el proyecto mezcla componente mecánico con necesidades de diseño industrial o fabricación.
Onshape

Onshape es uno de los pocos CAD 3D diseñados desde cero para funcionar como aplicación web, directamente en el navegador y sin instalación local. Desde que PTC lo adquirió en 2019, se ha consolidado como una alternativa con un enfoque distinto al CAD tradicional, especialmente orientada a colaboración y gestión de versiones sin fricción.
Su diferencia clave es el modelo de datos. En Onshape no trabajas con “archivos” en el sentido clásico, sino con un sistema en la nube donde el proyecto se gestiona como una base de datos. Eso elimina buena parte de los problemas habituales de versiones, copias duplicadas o “este es el bueno”. Los cambios quedan registrados de forma continua y el control de versiones es muy sólido, con historial, etiquetas y posibilidad de crear ramas para explorar variantes y luego fusionarlas, un concepto más cercano a cómo trabajan los equipos de software que a la dinámica clásica del CAD.
En colaboración también va un paso más allá. Varias personas pueden editar a la vez, ver cursores en tiempo real y dejar comentarios ligados a elementos concretos del modelo, lo que agiliza revisiones con ingeniería, producción o cliente sin tener que enviar archivos. Además, permite extender funcionalidades con FeatureScript y dispone de un ecosistema de integraciones y extensiones para necesidades específicas.
Suele encajar bien en equipos distribuidos, empresas que quieren reducir carga de TI y despliegues, y organizaciones con perfiles móviles que necesitan acceso desde distintos dispositivos. El modelo en la nube también puede ser atractivo cuando se valora una gestión más centralizada de seguridad, copias y continuidad operativa, siempre que el tipo de proyecto y la política interna permitan trabajar con datos alojados fuera del entorno local.
Tabla comparativa: características clave de un vistazo
La comparación siguiente está pensada para tomar decisiones en un contexto habitual en España: mezcla de diseño mecánico, industrialización y colaboración con terceros. Los rangos de precio son orientativos y, cuando el fabricante no publica tarifa clara, lo correcto es tratarlo como “bajo presupuesto”.
| Software | Tipo de licencia | Método de modelado | Mejor para | Plataforma | Precio orientativo |
|---|---|---|---|---|---|
| ZW3D | Perpetua | Híbrido (paramétrico, directo, superficies) | CAD/CAM integrado, mecanizado y moldes | Windows | Desde 3.000 USD (según edición) |
| SOLIDWORKS | Suscripción (habitual) | Paramétrico por operaciones | Diseño mecánico general, ecosistema muy maduro | Windows (CAD) | A consultar con distribuidor |
| Autodesk Inventor | Suscripción mensual/anual | Paramétrico adaptativo + automatización | Equipos ya estandarizados en Autodesk | Windows | 229 €/mes (pago anual) o 345 €/mes (mensual) |
| Siemens NX | Suscripción / licencias enterprise | Síncrono + paramétrico + superficies avanzadas | Automoción, aeroespacial, producto muy complejo | Windows / Linux | Bajo presupuesto (muy variable) |
| Solid Edge | Suscripción (y opciones vía partner) | Síncrono + paramétrico | PyMEs, edición flexible y ruta a PLM Siemens | Windows | A consultar |
| Autodesk Fusion | Suscripción | Paramétrico + forma libre + malla | Producto, CAM ligero, colaboración | Windows / macOS | 60 €/mes (pago anual) o 91 €/mes (mensual) |
| Onshape | Suscripción por usuario | Paramétrico nativo en la nube | Equipos distribuidos, colaboración y control de versiones | Web + iOS/Android | 1.500 USD/usuario/año (plan Standard) |
A tener en cuenta. Los precios cambian por país, impuestos, promociones y volumen de licencias; en España, además, conviene confirmar siempre si la cifra incluye IVA y qué nivel de soporte está incluido.
También es habitual que existan planes educativos, pruebas y condiciones especiales (por ejemplo, en Fusion y en otras plataformas), y que algunas ediciones limiten funciones o usos comerciales. Para decisiones de compra, lo sensato es contrastar “qué incluye” cada edición y pedir una oferta cerrada con alcance y soporte por escrito.
Consideraciones al interpretar la tabla
Al leer la tabla, fíjate en tres cosas.
El método de modelado define cómo se trabaja: “híbrido” en ZW3D implica alternar entre paramétrico, directo y superficies según la tarea; el “síncrono” de Siemens facilita cambios directos manteniendo control geométrico; y “nativo en la nube” en Onshape significa que el proyecto vive en servidores remotos, con colaboración y versiones integradas.
La plataforma también pesa: el CAD tradicional se concentra en Windows por compatibilidad industrial, mientras que Fusion y Onshape ofrecen un enfoque más multiplataforma.
Y el precio es orientativo: suele ser una licencia base por usuario. Módulos, soporte, volumen y paquetes corporativos pueden cambiar mucho la inversión final.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el mejor software CAD 3D para empezar?
Si partes de cero, lo más práctico suele ser Autodesk Fusion: interfaz moderna, flujo bastante coherente y un ecosistema enorme de tutoriales. Además, Autodesk mantiene una licencia gratuita para uso personal no comercial y un plan educativo para estudiantes y docentes, lo que ayuda a aprender sin meter una compra en medio del proceso.
Si lo que valoras es no instalar nada y trabajar “como en Google Docs”, Onshape es una alternativa muy cómoda para aprender colaboración y control de versiones; su plan gratuito existe, pero implica que los documentos sean públicos y no está pensado para uso comercial.
En formación más orientada a industria, SOLIDWORKS sigue siendo una apuesta habitual por implantación y mercado, aunque suele exigir un entorno Windows y un equipo más serio.
¿Qué software CAD 3D ofrece licencia perpetua?
En 2026 no es lo más común, pero sigue existiendo. ZW3D mantiene el modelo de licencia perpetua (“pago único”) como opción clara.
En Siemens, NX se ofrece con opciones de licencia perpetua y suscripción.
En SOLIDWORKS, la licencia perpetua puede comprarse a través de un distribuidor.
En cambio, Autodesk dejó de vender nuevas licencias perpetuas de la mayoría de productos de escritorio a partir de 2016 y se centra en suscripción.
Y Onshape, por su naturaleza cloud, funciona por suscripción (incluido su plan gratuito).
¿En qué me fijo al comparar CAD 3D?
1. Modelado: si necesitas paramétrico, edición directa y superficies, o solo una parte.
2. Ensamblajes: rendimiento con conjuntos grandes, detección de interferencias y cinemática.
3. Interoperabilidad: STEP/IGES y traductores para trabajar con clientes/proveedores sin perder geometría.
4. Planos y documentación: despieces, acotación, BOM y plantillas según tu estándar.
5. Fabricación: si vas a CNC, valora CAM integrado o integración real con tu CAM.
6. Datos y colaboración: control de versiones, PDM/PLM o colaboración nativa en la nube según tu tipo de equipo.
7. Coste total: licencia, módulos, soporte, formación y requisitos de hardware/IT.
Conclusión
Elegir un CAD 3D no es una decisión “de software”, es una decisión de negocio. Impacta directamente en la productividad, la calidad del diseño y la capacidad de competir. No hay una opción perfecta para todos: la elección correcta depende de tu sector, el tamaño del equipo, el presupuesto, el nivel de complejidad del producto y la hoja de ruta a medio plazo.
En un contexto industrial en España, las elecciones suelen agruparse por escenarios. Si eres una pyme de fabricación y buscas unir diseño y mecanizado sin disparar costes, una solución CAD/CAM integrada como ZW3D encaja bien, especialmente si valoras licencia perpetua y un flujo continuo hasta CNC. Si priorizas un ecosistema muy implantado y disponibilidad de perfiles en el mercado, SOLIDWORKS sigue siendo una apuesta segura para diseño mecánico general. Si tu organización ya está estandarizada en Autodesk, Inventor tiene sentido por continuidad con AutoCAD y por herramientas como iLogic, útiles cuando trabajas con familias de producto y configuraciones. Para entornos de máxima exigencia técnica, trazabilidad y superficies de alta calidad, Siemens NX es la referencia cuando la complejidad y el coste del fallo justifican la inversión. Solid Edge suele quedar como opción intermedia: tecnología Siemens con un enfoque más accesible y flexible. Y si tu realidad es colaboración distribuida, procesos ágiles y gestión de versiones sin fricción, Fusion y Onshape representan la vía más “cloud”, con barreras de entrada más bajas y colaboración integrada.
Antes de comprometerte, prueba con criterio. Aprovecha las demos o pruebas, modela piezas reales de tu catálogo, monta un ensamblaje representativo y valida el flujo completo, incluido plano, exportación y, si aplica, CAM. Además, no compares solo funciones: compara ecosistema, formación en español, soporte, compatibilidad con clientes y proveedores, y costes indirectos como migración de librerías, plantillas y el periodo de adaptación del equipo. Si haces esa evaluación con datos y casos reales, la elección suele aclararse sola.













