Muchos técnicos y profesionales del diseño en España se encuentran con una situación muy habitual: reciben o envían archivos DWG que no se abren bien en otro software CAD o que muestran fallos inesperados. Esto genera retrasos, revisiones innecesarias y dudas sobre el origen del problema, que casi siempre está relacionado con la versión del archivo, la compatibilidad del programa o la forma en la que se ha exportado.
En este artículo explicamos las diferencias clave entre DWG y DXF y presentamos tres métodos prácticos para convertir de DWG a DXF manteniendo la información importante. También revisamos qué ofrece cada opción y en qué casos conviene usarla, para que puedas elegir con criterio según tu flujo de trabajo y reducir errores habituales. Sigue leyendo para gestionar tus archivos CAD con más seguridad en 2026.
DWG vs DXF: principales diferencias
Antes de entrar en el porqué de convertir de DWG a DXF y en los problemas habituales del proceso, conviene tener claro qué distingue a estos dos formatos CAD.
El formato DWG es el estándar de trabajo en muchos estudios e ingenierías. Es un formato nativo y propietario, pensado para guardar un dibujo con todo su contenido: capas, bloques, tipos de línea, textos, cotas, propiedades avanzadas y, cuando aplica, información 3D. Precisamente por ser propietario y evolucionar por versiones, no todos los programas lo interpretan con la misma fidelidad, lo que puede provocar incompatibilidades al intercambiar archivos.
El DXF, por su parte (Drawing Exchange Format), se diseñó para facilitar el intercambio entre aplicaciones CAD. Es más abierto y, en general, más universal. Esto lo hace práctico para importar y exportar en distintos programas, aunque esa “portabilidad” puede tener un coste: dependiendo de la versión elegida y del software que lo procese, no siempre conserva al cien por cien elementos complejos o datos específicos del archivo original.
A continuación se resumen las diferencias más relevantes.
| Aspecto | DWG | DXF |
|---|---|---|
| Formato | Propietario y binario, optimizado | Más abierto, en ASCII o binario |
| Compatibilidad | Buena en CAD modernos compatibles con DWG, variable según versión e implementación | Muy alta en CAD y visores, especialmente para intercambio |
| Datos almacenados | Conserva el conjunto completo de información del dibujo, incluyendo funciones avanzadas | Mantiene geometría y propiedades principales, pero puede simplificar o perder información avanzada según el caso |
| Soporte 3D | Completo, con atributos y objetos avanzados | Soporta 3D, con posibles límites en atributos, objetos inteligentes o datos complejos |
| Tamaño de archivo | Normalmente más compacto por su estructura binaria | Suele ser más grande, sobre todo en ASCII |
| Uso principal | Edición y almacenamiento del proyecto con máxima fidelidad | Intercambio y compatibilidad entre herramientas |
| Flexibilidad | Requiere un CAD con soporte DWG | Se abre y se integra con facilidad en múltiples plataformas |
Por todo esto, convertir de DWG a DXF es habitual cuando necesitas compartir planos con usuarios o herramientas que no gestionan DWG de forma fiable, o cuando el archivo va a un flujo de fabricación y operación, como corte CNC, impresión 3D o importación en otros entornos.
Método 1: exportar de DWG a DXF desde un software CAD
Exportar un DWG a DXF directamente desde un programa CAD 2D es, en la práctica, el método más fiable cuando necesitas un resultado limpio y consistente. Al usar una función nativa, reduces el riesgo de interpretaciones erróneas y mantienes mejor la estructura del dibujo.
Ventajas
● Preservación de datos. Al ser una exportación nativa, suele conservar con alta fidelidad capas, bloques, textos, cotas y, cuando aplica, geometría 3D.
● Control de versión. Puedes elegir la versión de DXF más adecuada para el software de destino o para el proceso de fabricación.
● Seguridad. El archivo se procesa en local, sin subirlo a plataformas externas, con mayor control y privacidad.
● Rapidez y estabilidad. Normalmente es un proceso rápido y estable incluso con ficheros grandes o complejos.
Limitaciones
● Necesitas un CAD instalado. Requiere disponer de un programa que permita exportar a DXF, con el coste que pueda implicar.
● Requiere criterio técnico. Hay que saber escoger versión y opciones para evitar pérdidas o cambios de representación.
● No es viable sin acceso a CAD. Si solo tienes el DWG y no cuentas con software CAD, este método no te sirve.
Pasos para convertir DWG a DXF con ZWCAD
1. Abre el DWG. Inicia ZWCAD y abre el archivo que quieres convertir.
2. Accede a la exportación. En el menú principal, entra en Guardar como o Exportar.
3. Selecciona DXF. En el cuadro de diálogo, elige Archivo DXF (.dxf) como tipo de archivo.
4. Elige la versión de DXF. Selecciona una versión compatible con el destino, por ejemplo R2012 o 2018, según te pidan.
5. Ajusta opciones si procede. Revisa parámetros relacionados con capas, tipos de línea, fuentes o tratamiento de bloques.
6. Guarda el archivo. Define nombre y ubicación del DXF y confirma la exportación.
7. Verifica el resultado. Abre el DXF en un visor o en el software final para comprobar que se ha conservado correctamente.

Método 2: convertir de DWG a DXF online
Las herramientas online para pasar de DWG a DXF son una salida rápida cuando no tienes un CAD instalado o solo necesitas una conversión puntual. Funcionan bien para planos simples, pero conviene entender sus límites antes de usarlas en producción o con documentación sensible.
Ventajas
● Acceso inmediato. No necesitas instalar nada, basta con un navegador y conexión a Internet.
● Uso sencillo. Normalmente subes el DWG, eliges DXF y descargas el resultado.
● Coste bajo. Muchos servicios ofrecen un modo gratuito con límites de tamaño o número de conversiones.
● Adecuado para archivos básicos. Suele rendir correctamente con DWG 2D sencillos y de poca complejidad.
Limitaciones
● Riesgo de pérdida de datos. Es habitual que simplifiquen información y se pierdan capas, bloques, atributos o detalles 3D.
● Problemas con archivos grandes. Los ficheros pesados o complejos pueden fallar, tardar demasiado o devolver errores.
● Seguridad y privacidad. Subes el archivo a servidores externos, lo que puede no ser aceptable según el tipo de proyecto o cliente.
● Dependencia de la conexión. La estabilidad y la velocidad dependen de Internet y del propio servicio.
● Menor control técnico. A menudo no puedes elegir versión DXF ni ajustar parámetros avanzados.
Pasos para convertir DWG a DXF en línea
1. Elige un conversor conocido. Por ejemplo AnyConv, CloudConvert o Zamzar.
2. Sube el archivo DWG. Usa el botón de selección o arrastra el fichero a la zona indicada.
3. Selecciona DXF como formato de salida.
4. Inicia la conversión y espera a que termine el proceso.
5. Descarga el DXF resultante en tu equipo.
6. Verifica el archivo. Ábrelo en un visor o en el software de destino y comprueba que no faltan capas, bloques, textos o cotas relevantes.

Método 3: usar un convertidor específico de DWG a DXF
Los convertidores especializados son una opción intermedia entre exportar desde un CAD y usar herramientas online. Están pensados para convertir con más control y, sobre todo, para trabajar con lotes y volúmenes altos de archivos, algo habitual en ingenierías, delineación y entornos de fabricación.
Ventajas
● Conversión por lotes. Permiten convertir muchos archivos de una vez, útil cuando manejas bibliotecas de planos o entregas masivas.
● Mejor respuesta con archivos complejos. Suelen gestionar mejor elementos avanzados y conservar con más estabilidad la estructura del dibujo.
● Más control de salida. Normalmente dejan elegir versión de DXF y ajustar parámetros como capas u opciones de exportación.
● No necesitas un CAD completo. Puedes convertir sin tener instalado un software CAD de edición.
Limitaciones
● Coste. Muchos convertidores son de pago o limitan funciones en sus versiones gratuitas.
● Requiere instalación. Hay que descargar e instalar el programa en el equipo.
● Curva de uso. Algunos son menos intuitivos y exigen tocar ajustes para obtener un resultado consistente.
● Dependencia de la herramienta. La calidad final varía según el convertidor y su motor de lectura DWG.
Pasos para convertir DWG a DXF con AnyDWG
1. Descarga e instala AnyDWG. Entra en su web oficial, baja la versión para tu sistema y completa la instalación.
2. Abre el programa. Ejecuta AnyDWG en tu equipo.
3. Añade los DWG. Usa Add Files o arrastra y suelta los archivos que quieres convertir.
4. Configura la salida. Define la carpeta de destino y, si está disponible, selecciona la versión DXF y otros parámetros relevantes.
5. Inicia la conversión. Pulsa Convert para lanzar el proceso.
6. Verifica el resultado. Abre los DXF generados en el visor o software de destino y comprueba que capas, bloques, textos y cotas se han mantenido como esperas.

¿Cuál es la mejor forma de convertir DWG a DXF?
No existe un único “mejor” método para todos los casos. La elección depende de la complejidad del DWG, del volumen de archivos, de si tienes acceso a un CAD y de cuánto te importa conservar cada detalle del plano. Para ayudarte a decidir en un entorno típico de España (ingenierías, estudios, colaboración con obra y talleres), aquí tienes una comparación clara.
| Aspecto | Exportar desde software CAD | Convertir DWG a DXF online | Usar convertidor especializado |
|---|---|---|---|
| Calidad y precisión | Muy alta. Conserva capas, bloques, 3D y detalles con mayor fidelidad | Variable. Puede simplificar y perder capas, bloques o detalles complejos | Alta. Suele preservar bien, pero depende del convertidor |
| Facilidad de uso | Requiere software instalado y cierto criterio técnico | Muy fácil. Subir, convertir y descargar | Media. Requiere instalación y ajuste de opciones |
| Velocidad | Rápida, depende del equipo y del archivo | Rápida, depende de la conexión y del servidor | Rápida, depende del hardware local |
| Control de versión | Total. Puedes elegir la versión DXF exacta | Limitado. A menudo no permite seleccionar versión | Bueno. Normalmente permite elegir versión DXF |
| Cantidad de archivos | Ideal para uno o pocos archivos, o cuando el plano es crítico | Más adecuado para conversiones puntuales | Ideal para lotes y conversiones masivas |
| Seguridad y privacidad | Alta. El archivo no sale del equipo | Baja. El archivo se sube a servidores externos | Alta. Procesado local |
| Coste | Depende de la licencia del CAD | Suele ser gratuito con límites, o de pago según uso | Habitualmente de pago, con versión de prueba en algunos casos |
| Archivos complejos | Excelente. Mejor para bloques dinámicos, Xrefs y contenido avanzado | Limitado. Puede fallar con ficheros grandes o complejos | Bueno. Maneja mejor que online, pero varía según la herramienta |
En la práctica, si el archivo es importante o complejo, lo más sólido es exportar desde un CAD y elegir la versión DXF que necesita el receptor. Si es una conversión puntual y el plano es simple, un servicio online puede servir. Si tienes volumen y necesitas automatizar, un convertidor especializado suele ser la opción más eficiente.
Por qué a veces falla la conversión de DWG a DXF
Después de comparar métodos, conviene entender el origen de los fallos más habituales. Aunque DWG y DXF están relacionados, la conversión no siempre es directa. Cuando algo sale mal, lo normal es ver planos incompletos, errores de visualización o pérdida de datos. Estas son las causas más frecuentes.
Diferencias en la estructura del formato
DWG es binario y propietario, pensado para almacenar información compleja y optimizada. DXF suele ser ASCII o un binario más simple, orientado al intercambio. Esa diferencia hace que algunos elementos avanzados del DWG no se traduzcan de forma equivalente al DXF.
Versiones incompatibles de DWG y DXF
Hay múltiples versiones de ambos formatos y no siempre son plenamente compatibles. Un DWG creado en una versión reciente puede no exportarse bien a una versión antigua de DXF, o el software que recibe el DXF puede interpretar de forma parcial esa versión, provocando pérdidas o errores.
Elementos complejos y configuraciones específicas
Bloques dinámicos, referencias externas, atributos avanzados, contenido 3D u objetos inteligentes pueden no estar soportados o pueden alterarse durante la conversión, dando como resultado geometría distorsionada o información incompleta.
Opciones de exportación mal ajustadas
Con frecuencia el problema está en la configuración. Elegir una versión DXF incorrecta, una codificación inadecuada o incluir y excluir datos sin criterio puede afectar a capas, líneas, fuentes, bloques y a la fidelidad del archivo final.
Limitaciones del software de conversión
Algunos programas y, especialmente, conversores online simplifican el proceso y no gestionan bien todos los elementos del DWG. Esto se nota más con archivos grandes o complejos, donde pueden aparecer fallos o conversiones incompletas.
Seguridad y permisos
En ciertos casos, archivos protegidos, restringidos o dañados pueden impedir una exportación correcta o generar un DXF corrupto.
Entender estas causas te ayuda a elegir el método más adecuado y a evitar sorpresas en el intercambio de archivos. En la conclusión resumiremos la recomendación práctica según el tipo de plano y el destino.
Conclusión
Si buscas la máxima calidad y trabajas con un CAD, la opción más sólida es exportar a DXF directamente desde el propio programa. Para conversiones puntuales y planos sencillos, una herramienta online puede ser suficiente. Y si necesitas convertir muchos archivos o gestionar ficheros complejos sin depender de un CAD completo, un convertidor especializado suele ser la alternativa más eficiente.
En cualquier caso, decide en función del tipo de plano, del nivel de detalle que tiene que llegar intacto y del contexto de intercambio. Y no pierdas de vista un punto clave en España: si el archivo incluye información sensible de proyecto o cliente, prioriza siempre soluciones en local y verifica el DXF antes de entregarlo.
Preguntas frecuentes
¿Se pierde información al convertir de DWG a DXF?
Puede ocurrir, sobre todo si el archivo incluye bloques dinámicos, referencias externas o información 3D avanzada. DXF está pensado para intercambio y, según la versión elegida y el software que lo procese, puede simplificar elementos que en DWG están definidos con más detalle. Para reducir riesgos, utiliza una herramienta fiable, elige la versión de DXF adecuada y revisa el resultado antes de entregarlo.
¿Qué versión de DXF debo usar?
Depende del software de destino y del uso final. Versiones como R12, 2010, 2013 o 2018 son habituales. En general, las versiones más recientes admiten más características y 3D, mientras que las antiguas suelen dar mejor compatibilidad con programas y máquinas más veteranas. Lo más seguro es confirmar con el destinatario qué versión necesita.
¿Los conversores online son fiables?
Son útiles para conversiones rápidas y archivos sencillos, pero la calidad no es consistente. Pueden simplificar el dibujo y perder capas o detalles, y además obligan a subir el archivo a servidores externos, con el impacto que eso puede tener en privacidad. Para planos complejos o documentación sensible, es preferible convertir en local con un CAD o con un convertidor instalado.













